Según las imágenes de circuito cerrado, el sujeto ingresó al local y en un momento dado hizo un gesto simulando que iba a sacar un arma que supuestamente tenía en el bolsillo derecho de su campera. Con esta amenaza, logró que la encargada le entregara la suma de 732.000 guaraníes que se encontraban en la caja registradora. Tras cometer el robo, el individuo abandonó el lugar y hasta el momento su paradero es desconocido.
La denuncia del asalto a la farmacia se realizó en la comisaría 13 del barrio San Miguel, y el caso ya está siendo investigado por las autoridades. La Policía informó que identificaron al sospechoso y que aparentemente ya habría protagonizado hechos similares. Se menciona específicamente un caso en una heladería donde el mismo hombre habría amenazado primero a un cliente y posteriormente a la cajera. Las imágenes sugieren que en la heladería también actuó de la misma manera: amenazando a un cliente e intimidando a la persona que estaba trabajando en la caja para llevarse dinero.
La policía sostiene que se trata de la misma persona y que esta simulación de portar un arma es su modus operandi. En relación a la clasificación del delito, se señaló que al no haber portado un arma real, no se configuraría un robo agravado, aunque podría considerarse robo simple o incluso estafa. Se discutió cómo el hecho de portar y exhibir un arma durante un asalto agrava el caso, influyendo en el tipo penal y la expectativa de pena, dependiendo también de cómo se utilice el arma y el contexto del hecho. Las autoridades han identificado que estos incidentes se han dado en la misma zona de operación del sospechoso.
Un delincuente ingresó a una farmacia, simuló estar armado, amenazó a la trabajadora del lugar y se llevó el dinero de la caja. Ocurrió en la ciudad de Capiatá.
— Telefuturo (@Telefuturo) April 5, 2025
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