El propietario, actuando de buena fe, se acercó al sujeto que había llegado en un automóvil rojo. Según el relato de la víctima, el hombre le solicitó ayuda argumentando que su vehículo presentaba desperfectos mecánicos y necesitaba líquidos y aceites.
También pidió herramientas y agua, lo que llevó al propietario a dirigirse a la parte trasera del local en varias ocasiones. Estas salidas fueron aprovechadas por el delincuente para ingresar rápidamente a la recepción y sustraer los galones de aceite. El valor total de lo robado asciende aproximadamente a 1. 800.000 guaraníes.
Sorprendentemente, a pesar de ingresar a la recepción, el ladrón no se percató de la presencia de la caja registradora, evitando así llevarse dinero en efectivo. Tras cometer el hurto, el hombre incluso pagó por uno de los galones de aceite y se despidió del propietario como si nada hubiera ocurrido.
La víctima, el señor Vicente Agüero, se percató del robo al revisar las cámaras de seguridad y radicó la denuncia policial correspondiente. Expresó su esperanza de que la difusión de las imágenes del delincuente genere en él algo de vergüenza.