La polémica caza de delfines

4 de septiembre de 2015

En Taiji, un diminuto poblado nipón, un grupo de pescadores inició ayer una peculiar caza de delfines, una que ofende a Occidente.

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Richard O’Barry alcanzó fama mundial como entrenador de delfines, adiestrando en la década de los 60 a cinco ejemplares en el Miami Seaquarium para protagonizar la serie de televisión Flipper.

La saga ayudó a popularizar a la especie entre la audiencia norteamericana, generando a su vez la creación de muchos delfinarios en el país.

Pero la trágica muerte de uno de estos ejemplares, literalmente en sus brazos,hizo que O’Barry pasar a de ser un entrenador a un “desentrenador”. Ahora su lucha era por regresar a estos animales al mar.

Así se convirtió en un ferviente activista por mantener a los delfines en estado salvaje y la razón que lo llevaron a protagonizar The Cove, un documental ganador del Oscar en 2009 que retrata la caza de delfines en la localidad de Taiji, en Japón, donde los animales son embaucados, encerrados y luego arponeados hasta matarlos. 

Sólo el año pasado 937 animales murieron así, y la Agencia de Pesca nipona ya ha autorizado para este año una cuota de hasta 1.873 ejemplares. Y ayer, pese a los esfuerzos de O’Barry y de muchos activistas, se dio inicio a una nueva temporada de caza en Taiji.

Al menos doce barcos pesqueros de la cooperativa de la localidad salieron del puerto a primera hora de la mañana, aunque regresaron sin presas durante la primera jornada de caza, informó la agencia japonesa Kyodo. 

Los delfines y pequeños cetáceos se pescan en Taiji mediante un método tradicional inventado en este pueblo, en el cual varias embarcaciones crean un muro de sonido que empuja a los ejemplares a la bahía, en la que son seleccionados y luego arponeados.

Fuente: latercera.com

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