Murió el último oso polar en cautiverio de Argentina

4 de julio de 2016

Arturo, el último oso polar que quedaba en Argentina murió este domingo en el Zoológico de Mendoza.

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Según
un comunicado del gobierno de Mendoza, Arturo falleció
por un desbalance hemodinámico, lo que desencadenó en una
descompensación multisistémica.

Arturo tenía
31 años, una edad por encima del promedio para la especie, que en
hábitat natural se extiende hasta los 20 años y en contexto de
encierro puede llegar a los 26.

Con
8 años, llegó al Zoológico de Mendoza en 1993.

Desde
el viernes, los funcionarios de la Secretaría de Ambiente y
Ordenamiento territorial, junto con un equipo de veterinarios y
la Unidad Fiscal de Medio ambiente de Nación (Ufima), acompañaron
al oso polar, contemplando la posibilidad de dormirlo para evitarle
sufrimiento, ya agotadas todas las instancias de tratamientos, pero
la naturaleza siguió su curso y esta tarde falleció, según el
comunicado.

Arturo se
hizo famoso después de aparecer en varios medios de comunicación
hace dos años como “el
animal más triste del mundo”.
Los reportajes mostraban unas trágicas fotos sobre la difícil
situación de los osos polares frente al calor –
de hasta 40 grados- en el zoológico argentino. Se
inició una campaña a nivel mundial para su traslado, pero no fue
posible, y Arturo murió
sin conocer la nieve.

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