6 tips para recordar mejor los sueños

4 de agosto de 2016

Los sueños: esa fuente inagotable de conocimiento que nos permite conocernos más, viajar por los mundos inconscientes y obtener claves para la vida diurna, pero, ¿qué pasa si no los recordamos?

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Los sueños, como ustedes saben, constituyen una herramienta de trabajo interno maravillosa y profunda. Todos los maestros de las culturas originarias con los que trabajé y aprendí, me instaron a utilizar los sueños como vía de respuesta a las preguntas de mi corazón.

Pueden llegar a ser auténticos viajes por otras dimensiones, o sencillamente, ayudarnos a tomar una decisión, pero –en cualquiera de los casos- lo más urgente es que empecemos a recordar mejor lo que soñamos, porque de lo contrario, se esfuman casi inmediatamente después de despertar.

Aquí van unos tips para recordar mejor los sueños, que he ido descubriendo a lo largo de mi experiencia con ellos:

1- Apenas te despiertes, no te muevas de la posición. Mientras el cuerpo está en la posición en la cual estaba mientras soñabas será más fácil recordar.

2- Una vez que recuerdes una escena, por mas vaga que sea, comenzá a recorrer el sueño “hacia atrás”. Concéntrate en esa escena que recordás y formulá las preguntas “¿y como llegué hasta ahí? ¿Qué estaba haciendo antes?" Vas a descubrir que se desencadena el recuerdo más completo.

3- Tené siempre a mano el cuaderno de notas en la mesa de luz y una linterna para no despertar a tu compañero/a de cama. Anotá unas palabras sueltas y a la mañana podrás reconstruir el resto.

4- Si no recordás nada, comenzá a hacer listas de palabras, sin pensar. Aun cuando no tengan sentido inmediato, esas palabras pueden estar asociadas al sueño. Seguramente, alguna de ellas, disparará el recuerdo.

5- Si en medio de la noche te despertás y recordás tu sueño, puede que –si volvés a dormir- a la mañana se haya desvanecido ese recuerdo. Entonces, la próxima vez que te despiertes en medio de la noche con un sueño en la memoria, ponle un titulo de solo 3 palabras. A nuestro cerebro le resulta más fácil recordar un titulo que una secuencia de imágenes, pero ese simple titulo lo conducirá a desenrollar toda la trama del sueño.

6- Si tenés la posibilidad de contárselo a alguien apenas te levantás, el recuerdo se consolidará. Aquí en casa, es lo primero que hacemos a la mañana, a veces aun antes de despertar: contarnos los sueños mutuamente. Muchas culturas ancestrales lo hacían, es una práctica saludable en muchos sentidos y te permitirá encontrar sincronicidades en los sueños que te ayudarán a entender los “temas” de tu relación con las personas que vivís.

Si a pesar de estas recomendaciones, aun no lográs recordar tus sueños, probá esto:

1. Cambiá tu posición de dormir en tu cama. Voltéate al costado no habitual de tu cuerpo al dormir o cambiá lugar con tu compañero/a de cama.

2. Cambiá el horario en el que estás habituado a acostarte.

3. Cambiá la posición/dirección de la cabecera de tu cama.

4. Agregá sensorialidad a tu habitación: hornillo con aceites, sahumerios, música suave, unas flores en la mesa de luz. Experimentá.

5. En el cuaderno de registro de sueños -que tanta pena te da ver vacío- escribí cualquier cosa. Sí, como leiste, unas palabras, una frase, una imagen suelta que recuerdas haber visto en una película. Seguí manteniendo ese cuaderno en tu mesa de luz. No falta mucho para que puedas comenzar a escribir en él extraordinarias experiencias oníricas.

Mas allá de estas recomendaciones, lo mejor para recordar los sueños es tener un campo de energía saludable y limpio, pero de eso nos ocuparemos en otra ocasión.

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