Fracasos en concursos para cargos públicos marca la baja calidad de la educación

24 de noviembre de 2014

Escribanos, supervisores, directores, aspirantes a becas y concursantes por cargos públicos no pudieron superar pruebas.

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El lunes pasado, 649 escribanos se postularon para competir por 36 registros vacantes en un concurso de oposición convocado por la Corte Suprema de Justicia. Solo 5 candidatos aprobaron el examen que tenía un puntaje máximo de 45 puntos de 60.

Unos meses atrás, en setiembre, apenas el 10% de candidatos a un concurso público de supervisores convocado por el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) superaron la prueba escrita, dejando más de 200 cargos vacantes para todo el país.

Asimismo, solo un poco más del 50% de postulantes para un reciente concurso de oposición en Aduanas pasaron la primera prueba.

Una situación similar se da con los estudiantes becarios de Itaipú, donde la mayoría de estudiantes que se presentan fracasan las pruebas pese a ser medallas de oro en sus respectivas promociones. ¿Por qué se dan estos constantes fracasos en la postulación a concursos por cargos o para becas? ¿Hasta qué punto influyen la formación de adultos y jóvenes en la escuela y el colegio o institutos superiores? Referentes del sector educativo brindaron sus puntos de vista a estos cuestionamientos.

Poca inversión en calidad. En ese sentido, expertos en el sector como el sociólogo y ex viceministro de Educación Superior, José Nicolás Morínigo, el crecimiento indiscriminado de universidades garaje en los últimos años y la escasa inversión en calidad juegan un papel determinante en la formación de los egresados.

"Hay un deterioro en el proceso de educación superior. Se apuntó más a lograr un desarrollo cuantitativo antes que a consolidar el proceso cualitativo de formación de los estudiantes", resaltó.

Agrega que mientras estuvo en el cargo de viceministro en el MEC realizaron estudios para determinar parámetros para mejorar el ámbito de la educación terciaria, en universidades e institutos superiores donde se forman los docentes.

"Creo que hay que cambiar el funcionamiento de la educación superior, que apunten a una mejor formación y no solo preocuparse por los ingresos mediante gran cantidad de inscriptos", sentencia.

Para el sociólogo y ex viceministro de Educación Superior, José Nicolás Morínigo, la escasa inversión en calidad de las universidades o institutos de educación superior son factores determinantes que demuestran la escasa preparación de sus egresados.

Limitaciones. El investigador Rudi Elías, del Instituto Desarrollo (ID), coincidió en que las limitaciones en universidades e institutos superiores marcan el fracaso de postulantes a concursos públicos de oposición.

"Se abren cursos con poca carga horaria y escasos requisitos, sin la infraestructura adecuada y eso se ve después en los fracasos a obtener puestos o ganar concursos", dice.

Lectura comprensiva. Elías sostiene además que es necesario trabajar en la lectura comprensiva y la producción escrita de los estudiantes de la Escolar Básica. "Para superar concursos muchas veces es más preponderante la lectura y habilidad para la escritura que la preparación para los exámenes en sí", expresa.

FUENTE: ÚH

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