La mujer más rica de China es la "reina de los cristales"

3 de agosto de 2015

Nació pobre en la China rural. Y hoy tiene una fortuna de 1.700 millones de dólares. Mirá qué hace.

Compartir

Tiene 1.700 millones de dólares en el bolsillo. Integra a lista de los chinos más ricos. Y es la mujer más rica del gigante asiático. Se llama Zhou Qunfei. Y no por nada le dice "Mobile Glass Queen" (la Reina del Cristal Móvil). Porque si alguna vez se te ocurrió pensar quién hizo la pantalla de tu iphone o de tu Galaxy, bueno es ella. Y esa es la clave de su inmensa fortuna y el epílogo de una vida que comenzó en la más profunda pobreza en la china rural.

Forbes la tiene entre los más ricos. Su historia la contó The People's Daily. Y el Daily Mail y The New York Times le dedicaron sendas notas bajo los títulos "From rags to riches" (De los harapos a las riquezas) y "How a Chinese Billionaire Built Her Fortune" (Cómo una millonaria china construyó su fortuna)".

Porque no siempre la vida de Zhou fue color de rosa. De chica trabajaba en una fábrica y ganaba menos 150 dólares por mes.

Esta mujer de 45 años, que se construyó a sí misma y cuya compañía "Lens Technology" suministra pantallas de vidrio para los dispositivos de Apple, nació en la extrema pobreza.

Su vida está cargada de datos dramáticos dignos de una novela. Su madre murió cuando ella tenía 5 años y su papá se quedó ciego tras un accidente laboral. En su adolescencia hizo las valijas y se fue decidida a que no tendría el mismo destino de otras chicas, casadas y condenadas a morir en el mismo lugar donde nacieron sin haber estudiado nada. Sin haber logrado nada.

Se fue a trabajar en una planta de procesamiento de vidrio en Shenzhen, donde su tarea era modelar vidrios para relojes. A los tres meses renunció.

Muchas horas de trabajo, puliendo vidrio. Era aburrido y ella quería aprender. Lo escribió en su carta de renuncia, agradeciendo la oportunidad. Pero ella quería más. Y se lo dieron. No lo dejaron ir. La ascendieron a una división recién creada. Durante años aprendió los secretos del vidrio. Y es el día de hoy que se sienta junto a sus operarios para ver qué hacen y cómo lo hacen, corrigiendo errores y dando indicaciones.

Su empleo en la fábrica de vidrio de Shenzen fue el mejor empleo que pudo conseguir, tratándose de chica pobre del campo.

“En la aldea donde crecí, muchas chicas no tenían la opción de ir a la escuela. Se comprometían o se casaban y pasaban el resto de su vida en esa aldea. Yo elegí los negocios y no me arrepiento", dijo en una entrevista con el Times.

Y el rédito fue gigantesco. Hoy Zhou tiene una propiedad de $27 millón de dólares en Hong Kong. Vuela a Silicon Valley y a Seúl para encontrarse con ejecutivos de Apple y Samsung, sus dos mayores clientes. También ha sido anfitriona del presidente chino Xi Jinping, cuando visitó su compañía, cuenta The New York Times.

Aquel ascenso en la planta de Shenzen no fue el último. Siguió subiendo hasta convertirse en la directora de toda la operación de producción antes de fundar su propia empresa en 1993. Tenía 22 años y 3000 dólares.

Así empezó a construir su imperio, en un taller, donde prometía a sus clientes la mejor calidad de lentes para relojes.

Hoy los vidrios que la empresa de Zhou fabrica son el corazón de una operación multimillonaria mundial, que ha puesto a la segunda economía del mundo en la senda de la producción tecnológica.

Sus lentes están en laptops, tabletas y dispositivos móviles como los iPhones y los teléfonos Galaxy de Samsung. Este año, dice el Times, sus plantas esperan producir más de mil millones de pantallas de vidrio, refinadas a una fracción de milímetro.

Zhou, que afirma estar orgullosa de sus raíces, es parte de la explosión de multimillonarios chinos de la última década, muchos de ellos, como ella, únicos autores de su propia creación.

Fuente: clarin.com

Compartir

Más notas: