¿Hasta dónde dependemos de la tecnología?

10 de agosto de 2015

Un estudio deja en evidencia la dependencia de las personas a sus dispositivos electrónicos para recordar las cosas simples como los números de teléfono.

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Una investigación de Kspersky Lab pone en evidencia la dependencia de las personas del silgo XXI a los dispositivos electrónicos para recordar cosas que antes de ellos recordaba en su memoria. El estudio señala bajo el nombre “amnesia digital” a la experiencia de olvidar información por confiarla a un dispositivo electrónico que la almacena y recuerda por nosotros.

Para el trabajo los investigadores encuestaron a 6 mil consumidores de dispositivos electrónicos de 16 años en adelante de seis países de Europa encontrando una evidencia de amnesia digitan en todas las edades y de igual manera entre hombres y mujeres.

Además la investigación mostró que más de la mitad de los adultos (60%) puede llamar al número de teléfono de la casa donde vivían cuando tenían 10 años de edad, pero no a sus hijos (53%) o a la oficina (51%) sin antes revisar el número en el celular.

Un tercio de los encuestados no puede llamar a sus parejas utilizando sólo la memoria y la gran mayoría (79,5%) reconoció que usa el Internet como una extensión de su cerebro.

Mientras que cuando son expuestos a una pregunta el 57% intenta recordar la respuesta mientras que un tercio, el 36% se dirige directamente a buscar en línea antes de intentar recordar por sí mismo.

Kathryn Mills, doctora del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la University College de Londes expresó que “Una de las razones por las que los consumidores podrían estar menos preocupados por recordar la información se debe a que tienen acceso a dispositivos conectados en los que ellos confían”.

Las nuevas tecnologías crean constantemente nuevos aparatos que pueden ser trasladados a todas partes y que pueden almacenar todo tipo de información que hace que la persona “se relaje” y confíe en que no se olvidará. El problema se presenta cuando alguno de los dispositivos, que no dejan de ser aparatos electrónicos, dejan de funcionar y la persona no puede recordar ni siquiera el número de teléfono de un ser querido. Además genera una angustia en el consumidor que pierde todo aquello que creía guardadont

Fuente:lr21.com 

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